Estrategias de lectura
Isabel Solé expone en el capítulo 2 de su libro Estrategias de Lectura (1998) la necesidad de una serie de requisitos para que se produzca la comprensión de un texto. El lector debe saber porqué va a leer el texto (objetivos), tener conocimientos previos del tema o ayudas próximas como ilustraciones, diccionarios, mediadores o personal docente; y que exista motivación. Todos estos aspectos son necesarios en la educación primaria, aunque quizás creo que el más olvidado de todos ellos sea explicar a los alumnos porqué han de leer un texto determinado.
Para que exista motivación la autora reflexiona sobre la importancia de que los textos no sean ni demasiado complejos ni demasiado simples. Recordemos que la educación es para la persona y en este caso estamos hablando de niños de primaria. Debemos adecuar los textos a la madurez del niño y a sus capacidades, y por tanto, atender a las características del alumno para que se produzca un aprendizaje significativo. Así, un texto demasiado fácil y sin novedades resultará aburrido y un texto demasiado difícil resultará indescifrable y por tanto también aburrido. Otra forma de incrementar la motivación es mediante textos con personajes atractivos o cercanos a ellos y con textos con sentido del humor.
Además, cuando leemos comprendiendo, aprendemos incluso cuando la finalidad no es la del aprendizaje. Cuando leemos con la finalidad de aprender los objetivos, las características del texto y las estrategias usadas son distintas. En mi opinión no debemos huir de los textos expositivos pero debemos intentar variar distintos tipos de textos para que los alumnos no encuentren la lectura como una obligación aburrida, monótona y tediosa, sino como un modo de divertirse, soñar y viajar; y de aprender sin darse cuenta. Si queremos convertir a nuestros alumnos en buenos lectores debemos trasmitirles el amor hacia la lectura y hacia todos los géneros literarios.
Por tanto debemos luchar para que la lectura vaya siempre cogida de la mano de la comprensión y la imaginación; y no como una mera descodificación de un código. Debemos hacerles volar con un relato, emocionarse con un poema o reir con el teatro.
“Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos”. Sir Francis Bacon.


No hay comentarios:
Publicar un comentario